Las designaciones realizadas por el presidente de la República Mario Abdo Benítez en las entidades binacionales de Yacyreta e Itaipu debilita la estructura política del mandatario, debido a los negros antecedentes administrativos, judiciales y políticos de los nombrados en estas entidades, como el caso de Antonio Ibáñez, padre del exdiputado José María Ibáñez, destituido del parlamento por el caso de los “caseros de oro”, entre otros. Con estas designaciones, Marito está rompiendo con parte de lo que había prometido cuando juró como presidente de la República.
La promesa de que “caiga quien caiga” o de un gobierno “transparente y honesto” al parecer está haciendo agua por todos los lados, como consecuencia de las malas referencias con que cuentan los designados, a escasos 34 días de haber asumido el poder administrativo y político de la República.
Otro de los cuestionamientos, es el nombramiento como director administrativo de la Entidad Binacional Yacyreta (EBY), Luis Fretes, quien fue denunciado por supuestas irregularidades en la misma entidad; y como asesor jurídico ingresó Juan Carlos Duarte Martínez, allegado al vicepresidente Hugo Velázquez, cuestionado por supuestos vínculos con el caso de magaevasión en Ciudad del Este.
Desde el 1 de agosto hasta hoy, en total son 44 personas las que fueron contratadas en Itaipú Binacional. Tal es el caso de Eladio César Martínez Brítos, pariente político del director paraguayo de la Itaipu, José Alberto Alderete.
Martínez Brítos fue director de Bienes y Suministros del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) en el 2007 durante las gestiones de José Alberto “Icho” Planás y Alderete. Fue apartado del cargo porque durante su gestión no solo desapareció el vehículo de la institución estatal que usaba, sino que se esfumaron otros 20 vehículos más del MOPC.

A esta lisa, se debe sumar a los hijos y nuera del senador colorado Juan Carlos Galaverna, que habrían ingresado a las entidades públicas por “recomendaciones” del legislador, antes que por idoneidad profesional, según los cuestionamientos. En la línea de nombramientos, igualmente se encuentra la esposa del actual presidente de la Cámara de Senadores, Silvio Ovelar; Iris Magnolia Mendoza.
Sigue la nómina con Antonio Ibáñez, quien fuera titular del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), quien fue obligado a renunciar por un escándalo de corrupción, se suma a la serie de pagos políticos del presidente Mario Abdo Benítez.
Estas situaciones, pone en riesgo la estructura y credibilidad política del mandatario, debido a que estos nombramientos, se habrían hecho en el marco de un clientelismo político y no precisamente por la idoneidad de estas personas, hecho que comienza a criticársele al jefe de Estado, ya que había prometido que tendría a las personas con mayor capacidad en su gobierno, que, sin embargo, hasta el momento, solo designó a personas con negros antecedentes administrativos, judiciales y políticos, según referencias de los mismos.
La lista de personas en esta situación va creciendo, ya que este jueves se mencionó el nombre del exsenador liberal, Carlos Amarilla, para formar parte de la Itaipu Binacional, lo que agravaría aún más la posición política del presidente Abdo Benítez, debido a los serios cuestionamientos políticos que, los propios liberales le hacen a Amarilla, además de las denuncias existentes en su contra por los supuestos malos manejos administrativos cuando fue gobernador del departamento Central.