El
fiscal Alicides Giménez Zorrilla imputó a un supuesto empleado infiel que se
habría apropiado de lubricantes, repuestos y accesorios por más de 180 millones
de guaraníes de la empresa en la cual trabajaba y de igual modo procesó a otros
dos presuntos reducidores de los productos sustraídos.
Se trata de
Nelson Mora Núñez, quien soporta cargos por los supuestos hechos punibles de
Lesión de Confianza, Producción de Documentos no Auténticos y Apropiación.
Mientras, los que compraron ilegalmente las mercaderías fueron Julio Borja
Britos y Milciades Gayoso Britos, quienes están imputados por supuesta
Reducción.
Mora Núñez se
desempeñaba como vendedor externo de la firma Pluscar S.A., ubicada en el
kilómetro 4 de la avenida Monseñor Rodríguez de Ciudad del Este. La empresa
dedica a la importación, representación, distribución y venta de lubricantes,
repuestos y accesorios en general.
El trabajo del
empleado consistía en levantar pedidos de los clientes externos, facturar y
remitir estas solicitudes al encargado del depósito, el señor Daniel Goiris.
Éste, a su vez, se encargaba de seleccionar tales mercaderías y cargaba en una
camioneta para su posterior entrega a los clientes por parte de Nelson Mora,
quien también hacía el trabajo de conductor y a la vez entregador de los
pedidos a sus clientes.
Entre los
clientes mayoristas y calificado «A», se encuentra la constructora Acaray S.A.,
empresa que posee créditos dentro de la firma Pluscar, justamente por su
categoría. Es por ello que Nelson Mora realizaba pedidos supuestamente a nombre
de la referida firma, que al final resultaron ser falsos.
Aunque, el
trabajador presentaba en su empresa facturas de recibido, firmadas
supuestamente por los funcionarios de la constructora, Alejandro Aveiro, Nelson
Ramírez y David Sánchez. Pero, esto resultaría imposible, considerando que las
mercaderías nunca fueron recepcionadas en la firma en cuestión y mucho menos
realizaron pedidos desde allí.
Los directivos se
percataron de la situación cuando las facturas de créditos vencieron y
reclamaron a la citada constructora el pago. Sin embargo, los responsables de
esta firma negaron rotundamente la deuda.
A partir de
allí comenzaron a investigar y pudieron descubrir mediante el seguimiento de
GPS instalado en el vehículo, que 18 viajes fueron desviados hacia el kilómetro
9 Acaray, que luego se confirmó que se trataba de la vivienda de Milciades
Gayoso, donde presumiblemente se bajaron las mercaderías.
Luego, el 22 de
octubre de 2019, mediante informaciones recibidas, la Fiscalía allanó un local
comercial denominado «Lubricantes Yani», ubicado en el barrio Mburucuyá, a 200
metros de la avenida Fortín Toledo, propiedad de Julio Borja Britos. Del lugar
se pudo recuperar parte de los productos pertenecientes a la firma Pluscar. El
dueño del negocio manifestó haber adquirido «a buen precio» y sin facturas
legales de Milciades Gayoso, quien se habría encargado de distribuir en
diferentes locales y empresas que utilizan o venden lubricantes.
En prosecución
de la investigación, en fecha 25 de octubre, el fiscal Alcides Giménez también
intervino el local denominado «Venta Lubricantes Quick Car», ubicado en la
avenida República del Perú del barrio Don Bosco. En el lugar, la comitiva fue
recibida por un encargado, quien manifestó que el negocio pertenecía a Milciades
Gayoso Britos. Del lugar igualmente fueron recuperados productos pertenecientes
Pluscar S.A.
Asimismo, el 5
de noviembre, la comitiva fiscal-policial allanó una vivienda, ubicada en el
kilómetro 9, perteneciente a Milciades Gayoso Britos, donde presumiblemente
fueron llevadas las mercaderías faltantes a la empresa denunciante.
Por tanto,
conforme a la descripción realizada, el Ministerio Público considera que
existen suficientes elementos para imputar a los letrados Nelson Mora Núez,
Julio Borja Brítez y Milciades Gayoso Britos.
Igualmente, el
fiscal Alcides Giménez requirió como medida cautelar la prisión preventiva con
suspensión de la ejecución de la misma.
FUENTE:
DIARIO VANGUARDIA